En ocasiones se pierden todas las esperanzas cuando, por desafortunadas circunstancias, se es víctima de una catástrofe que cambia por completo tu vida. Todas las noches sueñas que no ha ocurrido nada y que eres el mismo de antes. Pero un día te despiertas y "ves" como todo ha sido una pesadilla que poco a poco terminará por desaparecer. Algo asi es lo que le ha pasado a un ex soldado del Reino Unido que, debido a una granada perdió el ojo izquierdo y quedó irreversiblemente dañado del derecho en Basora, Irak. Aun asi, este soldado del Segundo Batallón del Regimiento de "The Duke of Lancaster", llamado Craig Lundberg, no tiró la toalla y tomó la parte positiva del desastre, estaba vivo y eso era para él un motivo por el que seguir adelante. A sus 24 años, ha sido elegido por el Ministerio de Defensa de su país para probar un nuevo tratamiento que de funcionar, revolucionaría por completo el estudio de soluciones para esta enfermedad. A menudo la ciencia nos sorprende, este sistema se basa en el principio de sustitución de sentidos, aunque sus fotorreceptores no funcionen, Lundberg se basta con los receptores sensitivos presentes en su lengua, que reciben impulsos nerviosos a traves de un aparato que transforma las imágenes captadas desde la cámara presente en las gafas del militar. Gracias a la variedad de intensidad de los impulsos, es capaz de distinguir los colores negro, blanco y gris y algunas formas. Aunque parezca increible, Lundberg ha conseguido leer la palabra "cat" (gato en inglés) escrita en un folio a un metro de distancia, asi como esquivar los obstáculos de un circuito. A pesar de que solo es un prototipo, es lo más parecido a ver, según afirmó el británico. El artilugio consta de 400 sensores que según los diseñadores se incrementarán hasta los 4000 para permitir una mayor claridad y calidad de imágen. El inconveniente es que cuando utiliza el aparato, el ex brigada no puede hablar ya que debe tener un tubo conectado en la lengua con el que consigue ver. Sus creadores creen que en un futuro y con un respaldo económico adecuado podrán mejorar estos conectores y podrá ser implantado en mas deficientes visuales para mejorar su calidad de vida. Ojalá en un futuro no muy lejano sea asi. Hugo
sábado, 20 de marzo de 2010
La ciencia convierte la ficción en realidad.
En ocasiones se pierden todas las esperanzas cuando, por desafortunadas circunstancias, se es víctima de una catástrofe que cambia por completo tu vida. Todas las noches sueñas que no ha ocurrido nada y que eres el mismo de antes. Pero un día te despiertas y "ves" como todo ha sido una pesadilla que poco a poco terminará por desaparecer. Algo asi es lo que le ha pasado a un ex soldado del Reino Unido que, debido a una granada perdió el ojo izquierdo y quedó irreversiblemente dañado del derecho en Basora, Irak. Aun asi, este soldado del Segundo Batallón del Regimiento de "The Duke of Lancaster", llamado Craig Lundberg, no tiró la toalla y tomó la parte positiva del desastre, estaba vivo y eso era para él un motivo por el que seguir adelante. A sus 24 años, ha sido elegido por el Ministerio de Defensa de su país para probar un nuevo tratamiento que de funcionar, revolucionaría por completo el estudio de soluciones para esta enfermedad. A menudo la ciencia nos sorprende, este sistema se basa en el principio de sustitución de sentidos, aunque sus fotorreceptores no funcionen, Lundberg se basta con los receptores sensitivos presentes en su lengua, que reciben impulsos nerviosos a traves de un aparato que transforma las imágenes captadas desde la cámara presente en las gafas del militar. Gracias a la variedad de intensidad de los impulsos, es capaz de distinguir los colores negro, blanco y gris y algunas formas. Aunque parezca increible, Lundberg ha conseguido leer la palabra "cat" (gato en inglés) escrita en un folio a un metro de distancia, asi como esquivar los obstáculos de un circuito. A pesar de que solo es un prototipo, es lo más parecido a ver, según afirmó el británico. El artilugio consta de 400 sensores que según los diseñadores se incrementarán hasta los 4000 para permitir una mayor claridad y calidad de imágen. El inconveniente es que cuando utiliza el aparato, el ex brigada no puede hablar ya que debe tener un tubo conectado en la lengua con el que consigue ver. Sus creadores creen que en un futuro y con un respaldo económico adecuado podrán mejorar estos conectores y podrá ser implantado en mas deficientes visuales para mejorar su calidad de vida. Ojalá en un futuro no muy lejano sea asi. Hugo
